viernes, 31 de diciembre de 2010

Guadalupe Docampo: "Aspiro a interpretar siempre cosas que me lleven a lugares diferentes"


Es una de las nuevas caras del cine argentino, joven pero con varios protagónicos en su haber, Guadalupe Docampo es una actriz con excelente presente y mejor futuro. Desde sus comienzos participando en la película “El custodio” mostró frescura y su confirmación llegó en “La Tigra, Chaco” en dónde tuvo una actuación impecable que le permitió obtener el premio a mejor actriz en el Festival de Cine de Mar del Plata. Próximamente se estrenará “El agua del fin del mundo” en la que compartirá cartel con Facundo Arana. De sus inicios y parte de su trayectoria, Guadalupe habló con “Entre vidas”.

¿Qué fue lo que te impulsó a dedicarte a la actuación?
No recuerdo un primer impulso, más bien la sensación desde muy pequeña de que eso tenía que hacerlo seguro y que todo lo demás es lo que iba a ser un misterio para mí.

¿Con quién estudiaste teatro?
Mario Moscoso y Susana Garcia fueron los primeros, después vinieron Dario Levin, Carlos Defeo, Violeta Zorrilla y Camilo Parodi.

¿Por qué pensás que varios directores te han elegido para protagonizar sus películas?
No tengo ni la menor idea. En primer lugar, porque entre ellos son muy diferentes, supongo que también fueron muy diversas las cosas que cada uno vio en mi.

Tu primer participación en un largometraje fue en la película “El custodio”, ¿cómo surgió la posibilidad de formar parte del elenco?
Yo había hecho el casting para "La Ninia Santa" y quedé entre las preseleccionadas. Mi nombre quedó dando vueltas por la oficina de Alvaro Urtizberea. Años más tarde me llamaron para hacer el casting para "El Custodio". Lo hice y me fue mejor.



¿Cómo fue la experiencia de trabajar con uno de los mejores actores del país como Julio Chávez?
Muy intensa. Era mi primera película, yo tenía mucho miedo, pero era lo que más quería hacer en el mundo. Julio me ayudó mucho y de el aprendí mucho también.

Contame acerca de tu participación en “Tetro”, de Francis Ford Copolla.
Yo audicioné para un personaje para el que finalmente no quedé, pero me ofrecieron participar de alguna otra manera y accedí encantada de la vida. Tuve 4 jornadas muy extenuantes aunque mi participación era mínima. Coppola se toma mucho tiempo para lograr lo que quiere en comparación con los tiempos que se manejan en Argentina. Todavía no tuve oportunidad de ver la película, pero sé que mi parte quedó afuera.

¿Qué podés decir de tu participación en “La Sangre brota”, del director Pablo Fendrik?
Toda la experiencia de esa película fue muy fuerte para mí. Me parece una de las mejores películas que se han hecho y me llena de orgullo haber podido participar. Disfrute mucho el proceso, los ensayos, las salidas a conocer locaciones, las charlas y, más que nada, la intensidad del rodaje. La mayoría de mis escenas se hicieron en la calle, en lugares donde circulaba mucha gente, incluso la primera escena de sexo de la película se hizo en una terraza y en la otra no podía haber equipo reducido. Todo fue muy salvaje y demandaba máximo compromiso de todos los que formábamos parte del equipo. "La Sangre Brota" me dejó la impresión de que todo es posible.



“La tigra, Chaco” fue la película que te trajo mayor reconocimiento dentro del público y de la crítica, ¿con qué exigencias te encontraste para realizar ese trabajo?
 La exigencia más notoria fue la del acento. Hasta llegar a La Tigra para rodar nunca había tratado de hacerlo. Tuve una semana para practicarlo. Me ayudaron mucho los actores de la película que eran de allá y Ezequiel Tronconi, por supuesto, que después de largas jornadas de rodaje, repasaba una y otra vez las escenas conmigo. Lo que me preocupaba del acento es que si lo hacía mal podía ser algo patético y eso iba a tener su repercusión en la película. Y, sinceramente, no era muy claro para mí durante el rodaje si el acento estaba funcionando o no. Pero para cuando fue el estreno de la película ya me había olvidado de los miedos y, para sorpresa mía, la gente lo recibió maravillosamente. Todo lo que paso con esa película fue increíble.

En tu nueva película “El agua del fin del mundo” tenés escenas muy fuertes con Facundo Arana, ¿te costó mucho interpretar un papel tan jugado?

En "El Agua..." muchas escenas son fuertes y el tiempo que teníamos para rodarlas, escaso. Ensayamos durante 4 meses con Diana Lamas y Facundo Arana. Paula Siero, la directora, nos lo propuso y para todos nosotros fue un lujo. No es normal tener todo ese tiempo para trabajar con tu director y compañeros en el cine. Cuando Paula decía acción cada uno sabía exactamente hacia donde habia que llegar, eso facilitó mucho las cosas, sobretodo, en las escenas mas densas. Claro que nada de ésto me hubiera servido a la hora de rodar sin la confianza incondicional de Paula, Diana y Facundo.



Tuviste participaciones en Todos contra Juan 2 y en Ciega a Citas, ¿te gustaría hacer una tira en televisión abierta?
Lo que me entusiasma de la tele es que te da puro oficio y en tiempo record. Lo que no me gusta es que te expone mucho y si la gente te ve tanto se pierde un poco el juego de que lo que esta viendo puede ser real. Como espectadora es una ilusión que disfruto mucho. Pero quizás sea solo mi imaginación. La televisión es una gran fuente laboral para los actores.

¿A qué aspirás como actriz?
Aspiro a interpretar siempre cosas que me lleven a lugares diferentes y que el estómago no se me deje de revolver ante cada nueva aventura.

¿Qué proyectos tenés para el 2011?
En febrero del 2011 finalmente se estrenara en las salas nacionales "El Agua del Fin del Mundo", después de su estreno internacional en el Festival Internacional de Cine de Roterdam. Para Marzo voy a ser "Errata" la opera prima de Ivan Voscovo, con Nico Woller, y un poco mas adelante, "De Martes a Martes" de Gustavo Triviño. También se va a estrenar "Antes" de Daniel Gimelberg. Por otro lado, hace unos meses que estamos trabajando en una obra con Florencia Elicabe que planeamos poder estrenar mediando el año. Todo lo demás va a ser pura sorpresa.

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