domingo, 27 de noviembre de 2011

John Verdon: “Quería ver si podía escribir una novela”




No es tan frecuente que un escritor se transforme en best seller a los 69 años pero éste fue el caso de John Verdon. Tras jubilarse, luego de haber trabajado como director creativo de varias agencias publicitarias, quiso ir por el sueño de toda su vida y lo consiguió. Su primer libro “Se lo que estas pensando” fue rápidamente uno de los más vendidos y con la segunda novela “No abras los ojos”, ambos publicados por Random House Mondadori,  ha superado el éxito de la publicación anterior. El autor estuvo de visita por la Argentina y Entre vidas aprovechó para entrevistarlo.

¿Cómo surge lo de dedicarse a la escritura profesionalmente?
Escribí toda mi vida en el mundo de la publicidad pero era muy limitado lo que podía escribir. Siempre lo tuve en mi mente y tenía la fantasía de escribir algo. Cuando me jubilé, estaba libre para hacer lo quisiera pero la primera cosa que hice fue construir muebles. Lo hice diez años y mi esposa me instó a hacer algo en la ficción. Me gusta leer sobre misterios, siempre quería escribir algo en ese género y así empecé con el primer libro. Tenía unas ideas que quería transformar en un misterio interesante. Trabajé con ideas y vueltas durante dos o tres años pero no tenía idea de que esto se iba a publicar. Quería ver si podía escribir una novela, simplemente. Cuando mi esposa la leyó, finalmente le gustó y me ayudó a conseguir un agente. Tuve suerte en conseguir el agente que tengo. Le vendió el libro a la Editorial Random House dos semanas después de habérselo enviado. El editor de Random House se emocionó mucho con el libro y me ofreció un contrato por un libro más mientras fuera el mismo detective con su esposa.

¿Tuvo alguna imagen disparadora para dar inicio a la historia de su primera novela “Se lo que estás pensando”?
La historia comenzó con la idea de una persona que tiene un pasado muy oscuro con un presente y un futuro muy exitosos pero con un miedo del pasado que lo acecha. La idea era suponer una persona como esa que tiene una comunicación ambigua que alude a ese pasado. El miedo se empieza a crear en su momento, qué es lo que sabe ésta persona de mí, tiene paranoia. Todo surgió a partir de eso. Usted habla de la imagen. Hay un par de imágenes que se me ocurrieron. Me pareció interesante tener huellas en la nieve pero que simplemente se detuvieran, desparecieran. Esa imagen siempre me gustó. Tenía esa imagen que vino mucho antes del libro pero luego lo relacioné con la historia de una persona.

Sin embargo en su nuevo libro “No abras los ojos” el inicio del libro es con una novia decapitada en el día de su boda, una muerte con más saña.
Para mi nuevo libro tenía esa imagen pero tenía que pensar por qué había sucedido eso, quién sería esa mujer, por qué le cortarían la cabeza. El comienzo del misterio siempre es una idea muy poderosa, me encantan los primeros quince minutos de las películas de ciencia ficción cuando vemos el primer indicio de algo malo.

¿Qué trabajo previo de investigación tuvo que realizar?
No tuve que investigar en la cuestión psicológica, la parte psicológica salió de mi cabeza pero para los procedimientos policiales visité una academia de policía en Nueva York y visité un laboratorio forense. También leí un par de libros acerca de la investigación de escenas del crimen. Mi hijo es oficial de policía. Me ayudó en el segundo libro y me está ayudando con el tercero.

¿Cuándo comenzó a escribir su primer libro “Se lo que estás pensando” ya había definido que iba a tratarse de una saga?

No pensé que lo iba a publicar siquiera. Me propuse tratar de escribir un libro, mi objetivo era que le gustara a mi mujer, que lo aprobara y pensara que era bueno. Cuando empecé a escribir el libro ya tenía 65 años, no había publicado nada así que no creía que iba a publicar un libro.



¿Qué semejanzas encuentra entre usted y David y cuáles entre su mujer y Madeleine?
David y yo somos muy introvertidos, muy analíticos, siempre estamos pensando. El 90 por ciento de mi vida pasa por mi cabeza. Sin embargo, el 90 por ciento de la vida de mi mujer pasa afuera. Si mi esposa ve una flor en la colina, por ejemplo, ella dice ¡que linda! y si yo veo una flor fuera de estación me pregunto porque ocurre eso. También, Madeleine y mi esposa son mucho más impulsivas, tomas decisiones rápidamente. Yo tengo que pensar las cosas tres días, por lo menos. Somos similares en esos sentidos pero somos diferentes en que David Gurney es mucho más valiente que yo, nunca podría hacer lo que hace él, tengo mucho miedo. Y mi esposa es mucho alegre, Madeleine no se ríe.

¿Está pensando en escribir otra novela que no tenga que ver con David Gurney?
No, quizás algún día quiera hacer algo que no se puede hacer en éste formato pero ahora la estructura del misterio con éste matrimonio en el medio me permite hacer todo lo que quiero escribir. Tengo un contrato para el cuarto libro así que por lo menos escribiré cuatro novelas con David Gurney de protagonista.

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