domingo, 9 de septiembre de 2012

Giselle Aronson: “El microrrelato es el formato de género negro más impune”



La escritora Giselle Aronson publicó su primer libro de microrrelatos llamado “Cuentos para no matar y otros más inofensivos”, a través de Macedonia Ediciones. Actualmente reparte su tiempo entre la literatura y su trabajo como fonoaudióloga y terapeuta del lenguaje. La autora habló con Entre vidas acerca de sus comienzos, su impecable libro de microficciones y de los proyectos en los que trabaja actualmente.




¿Qué te inculcó tu amor por la literatura?
En mi casa se leía mucho, mis padres fueron los que me transmitieron la pasión por los libros. Creo que, de tanto verlos leer, empecé a interesarme y ellos fueron sugiriéndome las primeras lecturas. Hasta hace poco pensaba que en esa época mi inquietud se limitaba sólo a la lectura pero, meses atrás, mi madre encontró unas poesías guardadas que yo había escrito a los seis, siete años, espantosas por cierto. Entonces recordé que el germen de la escritura había estado en mí mucho antes de que yo tuviera conciencia de eso.

¿Qué fue lo primero que leíste y que te marcó para comenzar a escribir?
Cien años de soledad no fue lo primero que leí pero sí el libro que más me marcó aunque no puedo asegurar que haya influido en mi decisión de escribir. No directamente, al menos. No podría establecer un libro en particular, quizás haya sido el camino de lectura previo que hace cada escritor antes de animarse a contar sus propias historias. En ese caso, todos los libros que he leído son responsables. 

¿Por qué te decidiste a escribir microcuentos?
Como les ocurrió a otros compañeros de género, no fue una decisión deliberada. Comencé a escribir y lo que más naturalmente me salían eran historias breves. En ese momento, no tenía idea de que eso que yo escribía era un microrrelato. A medida que fui profundizando y conociendo otros escritores y sus obras, me di cuenta que mis textos se ajustaban al género. Una vez que supe de qué se trataba, traté de aprovechar ese conocimiento para utilizar concienzudamente los recursos y las particularidades de ese tipo de literatura.

¿Cuáles son tus referentes dentro del género?
Kafka, Borges, Cortázar dentro de los clásicos. Luisa Valenzuela, Raúl Brasca, Ana María Shua, David Lagmanovich, Lilian Elphick, Gabriela Aguilera Valdivia, Diego Muñoz Valenzuela, Pía Barros, David Roas, Lauro Zavala. Y muchos escritores de muchos países a quienes conocí a través de blogs y redes sociales que hacen que el intercambio funcione como un combustible para la escritura.

En una entrevista que le hice un tiempo atrás a la escritora Ana María Shua ella señaló que el autoplagio es inevitable para los escritores, ¿Qué opinión tenés al respecto?
Coincido con ella. Pero agregaría (si es que ella no lo hizo ya) que es peligroso descansar en la comodidad del autoplagio. Es meritorio alcanzar una voz propia. Bien logrado, es lo que se constituye en un estilo personal en la escritura, pero, particularmente, creo que es recomendable animarse a ampliar esos márgenes, incursionar en otros géneros, otras formas. No quedarse en lo que nos sale fácil y naturalmente. Estar incómodos y no descansar hasta volver a encontrar nuestro límite corrido, un poco más allá.

¿Por qué le pusiste a tu primer libro Cuentos para no matar y otros más inofensivos?
La muerte es un tema recurrente en mis relatos. Aparece explícita, velada, intuida, sospechada, reprimida, ideada, deseada, inevitable. Se me ocurrió que, muchas veces, se hacen cosas para no matar y otras para dar muerte a etapas, estados, momentos, recuerdos, decisiones. Los más inofensivos se refieren a los cuentos de humor, los cotidianos.


¿A qué le atribuís que en varias de tus microficciones está presente la muerte?
Es un tema que intriga, sobre el que somos testigos o nos acercamos de lejos. Es uno de las grandes temáticas y no me siento ajena a la curiosidad que provoca. Además, la microficción es impune. Si vos, en una novela o un cuento largo, matás a alguien, lo más probable es que tengas que explicar por qué, cómo, dónde y luego ocultar el crimen, el cadáver, enfrentar un juicio, castigar. En el microrrelato no hace falta extenderse en esto. Sobre lo que no está escrito podés tener una sospecha, puede ser inferido pero no es necesario tanto despliegue ni justificativo. El microrrelato es el formato de género negro más impune.

¿En dónde encontraste inspiración para crear las historias que aparecen en el libro?
La inspiración puede tener con la realidad un lazo más o menos concreto, en mi caso. Algunos cuentos han surgido de historias que me contaron o de las noticias. Otros, de alguna frase o palabra que escuché o leí y me disparó otra cosa. Pero hay cuentos que no tengo idea de dónde salieron, termino de escribirlos y me pregunto ¿y esto de dónde vino?

Los microcuentos “La espera” y “Final” son dos de los tantos recomendables que aparecen en el libro, ¿cuáles son tus preferidos?
A “La espera” le tengo un cariño especial porque fue el primero que apareció en papel, en una antología. “Cambio de menú” y “Mejor no” tienen una recepción muy buena de parte de los lectores. En “La Biblioteca de Desechos Virtuales” me gustó la idea que subyace. Igualmente, no soy yo quien tenga que decir esto, me gusta escuchar las preferencias de los lectores.

¿Qué repercusiones tuviste por parte de los lectores?
Me llegaron buenas impresiones; las malas, no. Algunos cuentos fueron interpretados de distintas maneras, eso es lo que más me maravilla de la escritura, que se convierte en algo diferente a lo que habías pensado. Los textos se toman todas las libertades y no te consultan. Y es muy bueno que eso suceda.

¿Qué opinión tenés acerca de los concursos literarios? ¿Te has presentado en alguno?
Muchos. Nunca gané ninguno: eso es trayectoria. Me sirven para estimular la escritura. No niego que me gustaría ganarlos (por algo participo) pero aprendí (después de varios enojos de mi ego) que no son lo más importante y que hay tantas variables que intervienen que sería imposible ajustarse a todas.

¿Está en tus planes escribir una novela o textos más largos que las microficciones?
En Cuentos para no matar y otros más inofensivos hay relatos cortos que no son microficciones. He escrito varios cuentos cortos y algunos cuentos ni largos ni cortos y continúo produciendo esos textos.
Empecé a escribir dos novelas que abandoné. Ahora mismo, estoy escribiendo la tercera.

¿Por qué pensás que es un género no tan comercial?
Por puro prejuicio. No encuentro otra respuesta.

¿En qué proyecto estás trabajando actualmente?
Tengo casi listo un segundo libro en el que conviven microficciones, cuentos cortos y otros más extensos. En algunos meses comenzaré a buscarle editorial que se interese en él. En este momento estoy escribiendo una novela, como dije anteriormente. Esta vez la historia se me presentó sólida y cerrada con moño, así que el proyecto está firme.

¿Cómo te organizás para poder trabajar de fonoaudióloga, terapeuta, hacer las cosas de la casa y encima escribir?
Uso un mecanismo de compensación de etapas: si una semana le dedico más tiempo y energía a la escritura, la semana siguiente compenso abocándome más al trabajo y la familia; o a la inversa. De todas formas, no me sale.

¿Qué sugerencias le darías a los escritores que están comenzando en el ambiente literario?
Serían sugerencias de un par porque podría decir que yo también estoy comenzando. Asistir a talleres, leer incansablemente, agruparse, intercambiar, no encerrarse y compartir los escritos. Saber escuchar, tener maestros. Rodearse de gente que te enriquezca desde todo punto de vista. Aprovechar las redes sociales; hace años era impensado el contacto con tantos escritores (imposibles de contactar en otras circunstancias) y la circulación de información. No abandonar si uno está convencido, insistir. Y escribir sin parar.
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miércoles, 25 de julio de 2012

Francisca Mauas: “Prefiero la libertad de la improvisación y que la lucha siga siendo día a día”




Francisca Mauas es actriz, dramaturga, productora y directora. Actualmente protagoniza la obra “Una vez inmóvil” junto a los actores Nicolás Salischiker y Santiago Fraccarolli, presentándose todos los viernes a las 21 hs en el Teatro El Fino. Mauas habló con Entre vidas acerca de sus comienzos y de su excelente presente al frente de un proyecto muy recomendable la cartelera teatral.


¿Quién te inculcó el amor por el teatro?
Es una buena pregunta.  Creo que nació de adentro mío, me lo inculqué yo misma.  A mi familia le gusta el teatro pero me enseñaron más el hábito de la lectura y la escritura que del teatro en sí mismo. 
Actuar me gustó desde chiquita, entonces no puedo pensar en un momento determinado en el que supe que me gustaba…

¿Cómo te organizas para poder actuar, producir, dirigir y además escribir las obras? ¿De todo eso qué es lo que más disfrutás?
Al principio las cosas suceden de a una y cuando avanza la cosa, se viene el caos de todo a la vez.  Primero vivo la etapa solitaria de la escritura.  En ese proceso aparecen ya imágenes, posibles puestas y demás.  Una vez que termino de escribir, empiezo a buscar actores y a armar el equipo para empezar a ensayar.  Y ya cuando eso está en camino y tenés fecha de estreno, empieza el ajetreo.  Un bello caos que después se extraña. Disfrutar, disfruto de todo.  Pero si tengo que elegir una etapa más cómoda y segura, elijo la escritura.  Es un momento y un espacio donde siento confianza y serenidad.  Me llevo bastante bien conmigo en esa etapa.  Será porque al escribir en soledad uno se marca sus propios tiempos y se perdona también errores que en acción o en grupo no tanto. 

¿Cómo surge la historia de tu nueva obra “Una vez inmóvil”?
Primero me imaginé un personaje.  Un personaje importante, respetado, con mucho poder en su discurso, un gran orador, que fuera seductor y tan noble como villano.  Inventé un escenario donde sus subordinados le preparasen un lugar donde refugiarse de un peligro que corre.  Y la atención se me fue hacia esos personajes.  Empezaron casi solos a ser los protagonistas de la historia y su líder pasó a ser una excusa para contar los conflictos entre ellos.

¿Con qué obstáculos te encontraste al momento de llevar a cabo el proyecto?

Obstáculos un montón.  No sé si más que en proyectos anteriores pero se sintieron fuertes esta vez.  Supongo que cualquiera que hace una obra lo sabe.  Se nos va vida trabajando duro, contra el mundo muchas veces, porque la entrega es absoluta en el mejor de los casos y siempre que hay entrega, aparecen contrariedades.  Intentar resolver cosas a veces sin saber, con nuestro instinto, puede traer dificultades.  Pero sin piedras en el camino supongo que sería aburrido. 


¿En qué te basaste para elegir la de sala del Teatro El Fino?
El Fino es un teatro precioso y es perfecto para contar esta historia.  Está bien ubicado y el trato es excelente en todo sentido.  No es fácil encontrar un espacio donde las cosas sean más o menos armoniosas y justas para todos.  En El Fino la gente la pasa bien.

¿Qué repercusiones estás teniendo con la obra?
De parte del público tengo repercusiones de toda clase.  Eso me gusta.  La obra presenta interrogantes y me divierte escuchar interpretaciones.  Prefiero que en vez de preguntarme dudas sobre lo que vieron, me vengan con respuestas.  Al fin y al cabo es el espectador quien termina de escribir la historia. 

¿Por qué decidiste dirigir la obra junto a Judith Schmorak?
Al estar fuera y dentro de escena, necesito sí o sí una mirada externa.  Yo me considero más como una directora general del proyecto y a ella como una directora actoral.  La elegí a Judith porque la conozco hace años y ya hemos trabajado juntas, porque es una genia, excelente actriz y directora y además una amiga con la que tengo toda la confianza del mundo.  Necesito mucho ese apoyo de alguien parecido a mí y a la vez diferente, que me sostenga y que reme a mi par.  Y ella es todo eso. 

¿Por qué elegiste el género de suspenso para contar la historia?
El suspenso me gusta y creo que en teatro se ve poco.  Estamos acostumbrados a ese género en películas pero no tanto en obras teatrales.  Me divierte actuar el suspenso.  Una vez inmóvil fue yendo para ese lado de a poco.  La intriga que empezó a generarse la llevó al suspenso sola.  Las dudas, la sospecha constante, el encierro y el afuera, son elementos que llevan inevitablemente al suspenso.

Para las personas que todavía no vieron “Una vez inmóvil”, ¿por qué tendrían que ver la obra?
No quiero vender mi obra yo misma porque suena raro.  Les diría dos cosas: una que vengan a ver a mis geniales actores y la otra que vayan al teatro en general.  A ver cosas nuevas, cosas escondidas por ahí, las que les recomiendan, las que encuentran al azar, las que por alguna razón les llaman la atención.  Que no las dejen morir.  El teatro independiente tiene mucho esfuerzo puesto y por ende mucho amor.  Nada tan malo puede salir de eso. 
Hay que ir más al teatro, eso diría. 

¿Qué proyectos tenés para el futuro?
Como proyecto inmediato tengo otra obra, que recién estoy escribiendo pero ya bastante encaminada.  Ideas y proyectos más hacia futuro tengo innumerables.  Me gusta hacer películas en mi cabeza y obras también.  Después elijo una y le doy vida.  Trato de no perder el ritmo creativo y estar siempre activa para no dejar de generar cosas.


¿Qué aspiraciones tenés dentro del ambiente teatral?
Soy arena que vuela con el viento, la verdad.  No tengo un objetivo que quiera alcanzar.  Tengo claro que no quiero parar de hacer obras.  Lo que pueda pasar o ser de mí, no me sale planearlo. Las cosas más lindas me pasaron así, sorpresivamente, y a veces llenarse de grandes objetivos puede ser frustrante o contraproducente también. Prefiero la libertad de la improvisación y que la lucha siga siendo día a día. 
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jueves, 14 de junio de 2012

Melisa Freund: “Me llama la atención como las parejas se miran durante la función asintiendo lo que los personajes dicen”





Melisa Freund tiene muchos años de experiencia como actriz pero éste año también se luce como dramaturga, productora y directora en la obra teatral “Casi que no está”, todos los viernes a las 21 hs en Elefante Club de Teatro, ubicado en Guardia Vieja 4257. Asimismo, también forma parte del elenco de “Vuelve”, obra escrita y dirigida por Paula Marull. Freund estuvo hablando con Entre vidas acerca de su exitoso año y de sus nuevos proyectos.


Sos actriz, dramaturga, productora y directora, ¿con qué te sentís más cómoda?
Como actriz siento que tengo más experiencia y hasta formación, te diría. Como dramaturga si bien es la primera obra que dirijo, tengo escritos varios materiales y muchos años de talleres y entrenamiento. Me gusta mucho la situación de trabajar sola en casa con la computadora, me divierte mucho. El rol de directora aparece más por añadidura de la dramaturga y me gusta muchísimo, y como no tengo formación específicamente en ese campo, siento que dispongo de mucha libertad a la hora de buscar, por que no tengo en la cabeza un “abc” de como están “bien hechas” las cosas. Con la actuación me empezó a pasar hace poco, que me olvido de la teoría, que largue los manuales y me doy mas permiso a la hora de jugar. Y la productora nace más como una necesidad de llevar a cabo mis propios proyectos, aunque no descarto la idea de hacerlo para otros equipos de trabajo, es un rol que me sienta muy cómodo, por que soy de resolver y bastante organizada.

¿Cuál fue la imagen disparadora para escribir la obra “Casi que no está”?
En la primera etapa tome una imagen que tenia escrita hace muchísimo tiempo, que era la de una pareja en la cama después de tener relaciones, en una habitación muy húmeda, casi una selva. De esa primera imagen quedo muy poco, solo la pareja. En el marco del taller de la emad con Mauricio Kartun, termino de tomar forma la idea de la memoria, del recuerdo de cada integrante de la pareja. La escritura apareció en la misma escritura

¿Por qué decidiste que toda la historia transcurra en una cama?
Por un lado, la cama aparece como ícono universal de la pareja y por el otro, me gusta la idea de “una pareja en una sola noche va a reconstruir su relación desde la cama hasta que se haga de día”.

Una vez un escritor de novelas me dijo que él siempre partía te un tema autobiográfico pero después desarrollaba la mentira, ¿en tu caso cómo sería?
Es interesante esa hipótesis, en mi caso te podría decir a grandes rasgos que funciona al revés. Parto de una imagen que se me manifiesta, casi de una manera mística, se me presenta y no puedo pensar en otra cosa,  y luego inevitablemente cuando aparecen los personajes y el espacio mas claramente delimitado, aparecen situaciones o diálogos de mi vida personal. A mi entender la materia prima de la dramaturgia es la biografía personal. Uno imagina, asocia, pero esas asociaciones no salen de otro lado que de la propia vivencia. Es una cuestión de grados. Se trata de extremar la propia vivencia de alguna manera, además de poder crear el verosímil, es decir, darle forma a algo que tal vez haya sido real, verdadero, pero que para que funcione en la ficción necesita de otras reglas que lo vuelven verosímil

¿Cuánto tiempo de llevó la escritura del guion?
Por suerte fluyó muy bien, y no tuvo tantas rescrituras. Fueron aproximadamente 4 meses, de mucho trabajo, de análisis de  taller. Luego, cuando empecé a ensayar (que eso llevó un año) sufrió muchísimas correcciones. Textos o situaciones que por escrito eran necesarias, en escena no funcionaban y hasta eran redundantes. En eso tuvieron que ver mucho los maravillosos actores con los que cuento (Mariano Villamarín y Daniela Rico Artigas) en su poder de condensación a la hora de contar simplemente con algunos gestos.




¿En qué te basaste para la elección de los protagonistas?
Además de, como dije antes, necesitaba que fueran excelentes actores, que supieran narrar, que tuvieran un “buen decir”, ya que la obra esta sostenida principalmente en lo que se narra; hubo algo del aspecto físico que me resultaba importante. Necesitaba que fuera creíble que fueran pareja, algo de la edad, de como funcionaban juntos esos cuerpos en el espacio. Además de cierta belleza corrida, por el planteo irónico que me hago acerca de la pareja. Que el espectador se pueda sentir identificado y a la vez diga “pobre, es linda chica”.

¿Con qué obstáculos te encontrás al momento de llevar a cabo una obra independiente?
En general cuesta coordinar horarios de ensayo, por que todos tenemos otros trabajos que nos permiten financiar los proyectos. En este caso no fue tan difícil por que se trata de un equipo de trabajo más bien pequeño. También tener que adaptar ciertas ideas de puesta a lo que los recursos económicos me permiten. A la vez es pura ganancia, por que te obliga a buscar soluciones creativas a todo, y desarrollas una capacidad resolutiva muy interesante.

Actualmente hay numerosas obras en cartel, ¿con qué se va a encontrar la gente que decida ir a ver “Casi que no está”?
Por un lado la obra narra con humor situaciones típicas de pareja por las que todos hemos pasado alguna vez. Es entretenida y a la vez plantea una reflexión sobre el mundo de la pareja y las diferencias de criterios entre mujeres y hombres a la hora de entender y analizar ese mundo. A mí me atrae mucho observar al público mientras mira la obra, y me llama la atención como las parejas se miran durante la función asintiendo lo que los personajes dicen, o generando un código con su pareja como diciendo: “viste? vos haces lo mismo”.

Más allá de la obra que dirigís, estás actuando en “Vuelve” escrita y dirigida por Paula Marull, ¿Cómo surgió la propuesta?
Compartí con Paula varios talleres de dramaturgia y su singularidad, sutileza y humor a la hora de escribir siempre me parecieron brillantes. Como somos amigas, me convocó para actuar en “Vuelve” y antes de leer la obra le dije que si, por que sabía que me iba a gustar. Además de que me parece muy importante el equipo de trabajo, y me gustaba la idea de trabajar con Paula, su hermana María y Fernando Ferrer en la asistencia creativa al resto del equipo no los conocía todavía, y se armó un grupo muy interesante.

Las críticas de Vuelve han sido sumamente positivas, ¿superaron las expectativas?
Personalmente mi única expectativa era pasarla bien, aprender y crecer como actriz. En ese sentido claro que las superó. A la vez la obra esta muy bien escrita y muy bien dirigida, entonces no me sorprende que al público le guste tanto. Pero también es cierto que hay obras que están muy bien hechas, y no les va tan bien de publico o de críticas, siento que esta obra tiene “un ángel” especial.

¿Qué podés contar de la obra "Vuelve"?
Vuelve habla de lo que es venir del interior a la ciudad y tener que adaptarse a esa situación. Una chica que ya esta instalada en Buenos aires, recibe a su hermano que viene de su pueblo natal en Santa Fe a pasar unos días. Con él vienen todos recuerdos del pueblo, y lo que Lara, la protagonista intenta dejar atrás. Pero influenciada por su amiga Anita y un amigo de ella,  termina metida en una situación  ambigua muy dolorosa, que solo está aludida. La obra se termina de completar en la cabeza del espectador. Además, vemos el arco de crecimiento del personaje de Julián, que conoce también a una porteña, Melina, la hija del encargado del edificio donde viven, que lo hace de alguna manera crecer de golpe. Se enfrentan la viveza criolla con los valores de gente que viene del interior a buscar nuevas oportunidades.

Por último, ¿Qué otros proyectos tenés?
Como directora empiezo a ensayar este año un monólogo que escribí que también transcurre durante una noche. Una mujer sola en su casa se prepara para salir y el plan se le va frustrando. Como actriz siguen las funciones de Vuelve, los viernes a las 23:30hs. En El kafka y me gustaría incursionar en el cine.
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domingo, 10 de junio de 2012

Luciano Lutereau: “Cuando escribo preparo un soundtrack y le dejo girando mientras trabajo”




 El escritor Luciano Lutereau presenta su segunda novela “Perezosa y tonta”, publicada por la editorial Textos Intrusos. Tras su libro de ensayos “Lacan y el Barroco” en el que el también psicoanalista analiza la forma de argumentar de Lacan y su primera novela “Los Santos Varones”, por Factotum Ediciones, el autor se propuso contar una historia familiar, combinando drama con política. Lutereau habló con “Entre vidas” acerca de su publicación y de los proyectos que tiene para el resto del año.


¿Cómo nace la trama de tu nueva novela “Perezosa y tonta”?
Quería contar un drama familiar que mostrase los efectos en una tercera generación. Es la historia de un hijo de desaparecidos contada a través de la decisión de no querer saber. De este modo, a la estructura dramática se añade un componente político vinculado con la historia del país. No obstante, esta coyuntura no se narra explícitamente, sino que sólo están los signos de las decisiones. Esto me parecía más importante.

¿Por qué le pusiste el mismo nombre que el de un tema del grupo musical Le Mans?
Para mí la música es una influencia constante. Escribo novelas y canciones. Entonces me parece natural pasar de un registro a otro. Creo que Oscar Fariña dijo una vez que le gustaban los títulos que se pudiesen convertir en remera. Yo prefiero los que se pueden convertir en nombres de canciones.

¿Te sentís identificado con alguno de los personajes?
En el momento de escribir… con todos. Especialmente, porque escribo a partir de las voces de los personajes y cierta identificación sensible es necesaria para que no queden en un ejercicio intelectual o de relevamiento costumbrista.

¿Qué trabajo previo realizaste para poder contar las dos historias paralelas que aparecen en el libro?
Durante un tiempo trabajé tomando notas, delimitando ciertos contrapuntos entre el protagonista y su amigo, la tía y la abuela, y los personajes “impares”: el abuelo, el heladero, la ballena. No quería que estos últimos hablaran. La historia tenía que estar construida a través de un reflejo especular, para potenciar el efecto de desdoblamiento y permitir el flashback como recurso. Cuando me cerró esta idea, me puse a escribir. Y la terminé en una semana.

 

A lo largo de libro se percibe mucha carga drámatica, ¿era algo que te planteaste al momento de encarar tanto las relaciones de Benja y Juani, como las historias de la tía y la abuela de Juani?
Sí, quería escribir un melodrama rosado. Era un modo de darle fuerza al tono de la voz de la abuela, que tenía que teñir toda la historia. Es un drama que se muestra como drama y, por lo tanto, puede ser cómico también.

En varias partes del libro hay fragmentos de temas musicales, ¿cómo aparece la idea de utilizar ese recurso?
Cuando escribo preparo un soundtrack y le dejo girando mientras trabajo. Una de las cosas que conservo desde niño es la capacidad de escuchar mil veces, una y otra vez, la misma canción, como si escondiese algo que no termino de aprehender más allá de la música. Y eso es lo trato de traducir en palabras.

¿Cómo surge la posibilidad de publicar con la editorial Textos Intrusos?
Conocía a Hernán (Casabella) y cuando me enteré que arrancaba este proyecto le envié la novela –que ya tenía escrita hace dos años– porque me gustaba el formato de los libros y el modo en que él entiende la escritura y la publicación.

Para la persona que todavía no leyó la novela, ¿con qué se va a encontrar?
Una novelita algo perezosa, y también un poco tonta, como su autor, como todas las personas que, a veces, prefieren no saber.

¿Qué diferencias marcarías con tu novela anterior “Los santos varones”?
En Los santos varones, los padres ocupan un lugar fundamental, ya que es una novela acerca de las voces que se llevan adentro. En Perezosa y tonta nacen del exterior. Por eso están trabajadas en diferentes registros (grabaciones, diarios íntimos, etc.).

¿Qué repercusiones tuviste de los lectores tras la presentación del libro en el Club Cultural Matienzo?
Suele ocurrir que me escriba gente que no conozco, con una particular confianza que, lejos de molestarme, me parece que es un efecto de mi escritura. Me gusta que eso les genere intimidad.

¿Qué sugerencia le darías a una persona que quiere publicar por primera vez?
Que no mande sus textos a cualquier lado, sino que corrija bien y se decida por una editorial que lo represente.

De los últimos libros que leíste, ¿cuáles recomendarías?
Recomiendo Literatura argentina, de Pablo Farrés. Un libro excepcional.

¿En qué proyecto estás trabajando actualmente?
Estoy corrigiendo una novela que se va a publicar en la segunda parte del año. Se iba a llamar Karaoke pero tal vez le cambie el nombre.

¿Qué podés adelantar de tu próxima novela?
Es una novela donde intento otro procedimiento de escritura, menos dependiente de la trama o los personajes, sino de una voz narradora, que se construye y deshace todo el tiempo, cuando llega a plantear una situación. Es al mismo tiempo una especie de estética del cover, que creo refleja el modo más interesante de producción artística de nuestra época.
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lunes, 2 de abril de 2012

Juan Guinot: “La génesis del protagonista es bastante autobiográfica”




Cuando tenía 13 años, el escritor Juan Guinot se fue a anotar a la Municipalidad de Mercedes para pelear en la Guerra de Malvinas, por su edad no lo llamaron pero esa pequeña anécdota fue una de las imágenes disparadoras que tuvo para escribir su primera novela publicada llamada “2022 – La guerra del gallo”. Masi, el protagonista de la historia y un ex no-combatiente, tiene mucho del autor ya que algunas de las situaciones que aparecen a lo largo del libro han pasado realmente. La publicación se editó con muy buenas críticas en España y a fines de abril llegará a la Argentina, previa presentación, que según Guinot, será muy interesante.


¿Por qué le pusiste “2022 - La guerra del gallo” a tu primera novela publicada?
Esta novela tiene que ver con la Guerra de Malvinas. La historia comienza el 2 de abril de 1982 y el desenlace es cuarenta años después de la guerra.  Por eso lo de 2022. En cuanto a la guerra del gallo puedo contarte que el protagonista (Masi) actúa solo, es como un gallo de riña, un solitario que se las tiene que ver hasta el final, con lo puesto, con los piratas.

¿Cuál fue la imagen disparadora?
El cuarto de mi casa, en Mercedes, cerca de las seis de la mañana, del dos de abril de 1982. Mis viejos entraron enloquecidos para despertarnos y darnos la buena nueva: habíamos recuperado Las Islas Malvinas.
Otro hito que dio cuerpo a la historia es que me fui a anotar a la Municipalidad de Mercedes para pelear en la guerra. Tenía 13 años. Por suerte, nunca me llamaron.

¿Por qué elegiste a un ex no-combatiente para protagonizar la historia?
 Porque empecé a desarrollar la idea a la inversa de mi resolución sobre la no convocatoria a la guerra. Lo que ocurrió, en realidad, es que comprendí que  haberme anotado fue una locura. Ni bien terminada la guerra nos fuimos enterando mucho más de lo que se contaba oficialmente. Tomé conciencia que la guerra es una porquería y ser parte de eso un desastre. Durante muchos años pensé en que locura me había metido cuando vivía la guerra como si fuese un campeonato de fútbol, con pasión irracional, y que, subido a ese tren delirante, podría haber matado y, tal vez, muerto. 
Para el personaje de la novela diseñé a Masi, un pibe que se queda con las ganas de pelear, un ex no-combatiente. Es una especie de Rambo, pero sin experiencia de combate, que está en la guarida esperando que lo vengan a buscar para enfrentar a los piratas.

¿Con qué obstáculos te encontraste al tener que escribir una novela tan inverosímil?
Supongo que el obstáculo más grande fue el tiempo en que llevé esta herida. La  Guerra de Malvinas fue algo muy traumatizante, doloroso. La guerra es la peor expresión de la especie humana. En el 2004 empecé a esbozar algo y al año tenía escrita la novela. Durante ese lapso pude meterme con mis miedos y trabajarnos en una novela de humor y drama. Creo que el humor permitió que salga lo me hiere.

¿Tenés algo de Masi, el protagonista?
Si mucho. La génesis del protagonista es bastante autobiográfica.

Su odio hacia lo ingleses lo lleva al punto de quemar discos de Kiss y de Queen, y hasta pelearse sin ningún motivo. ¿Cómo nace el sentimiento patriota en él?
Durante la guerra se prohibió escuchar música en inglés. En las radios todo era tango, folklore y rock progresivo. Hasta en el mundial de España los relatores no podían mencionar a los jugadores de fútbol inglés. Lo sajón era diabólico. Lo increíble fue que meses antes de la guerra había venido Queen, todos estábamos enloquecidos con eso. Y, de golpe, te dicen que son el demonio y los odié con toda mi alma. La sustitución de importaciones musicales, hizo que reaparecieran el compre nacional del rock progresivo que, por ese mismo Proceso Militar, había sido prohibido. Bien, toda una locura de los tiempos en que me tocó pasar la infancia. Mirá, los mismos milicos que nos tenían encerrados en casa, hablando en códigos secretos para que no te chupen como el vecino, ahora nos llevaban al primer lugar del mundo. Lo hacían con una guerra como unos años antes lo habían hecho con el mundial. Me crié en ese ambiente ¡Cómo no voy a hacer una novela delirante!


¿Cómo trabajaste la riqueza del lenguaje que utilizas a lo largo de la novela? ¿El utilizar un vocabulario complejo fue una de las ideas iniciales para contar lo que se iba desarrollando?
Decidí contarlo de esta manera, sin mayor estrategia. En plural, los narradores omniscientes nos cuentan la historia, parecen ser varios camarógrafos que nos mandan las imágenes de este Masi. No fue fácil seguirle las andadas al héroe y mostrar sus registros delirantes.

¿Cómo definirías a Masi?
Un pibe idealista, con la fantasía de un niño, que se encuentra sobre la bisagra que lo pondrá de cara a la adolescencia. Entonces tiene que trabajar el dolor por la pérdida de la vida infantil para enfrentar el ataque de la vida adulta que ya está encima de él. La Guerra de Malvinas lo pesca en ese momento. Cree que será un adulto en la práctica si cumple su ilusión guerrera. Cuando eso se cae, se desploma su mundo ilusorio.

Su locura crece tras la muerte de su padre…
Si, por esto que te decía del mundo imaginario, el que él creería la guerra iba transformarlo en hombre, un guerrero (un proceso parecido al de los primitivos que los mandaban a cazar y pelear cuando dejaban de ser chicos). La muerte del padre lo engancha en el tránsito turbulento de superar sus conflictos y potencia su raye, termina de definirlo para el lado de la locura.


¿Te basaste en alguien para crear a su abuela Eulápida?
Cuando era chico (estimo 8 años) mi abuela paterna me regaló un patito. Lo crié con amor. El pato, en semanas, “se vino” enorme, cuando yo llegaba de la escuela el pato me venía a buscar con un vuelo rasante, las puntas de las alas tocaban las paredes del pasillo del  patio. El pato cagaba por todos lados, en casa incomodaba la mascota. Mi abuela se ofreció llevarlo a su casa, tenía un gallinero. Accedí. A los días volví de la escuela. Era mediodía. En casa mis viejos trabajaban en el negocio y nos cocinábamos el almuerzo. Ese día abrí la heladera. Había una olla, olía a escabeche. La abrí y me dí cuenta que era mi pato. Mi abuela me lo había mandado adentro de una olla. Imaginate el quilombo que armé.  Mi abuela era de esas que mataban las gallinas con un palo de escoba y de la filosofía de que todo bicho que camina va a parar a la cocina. Para sumarle un condimento, como no me habían bautizado, mi abuela decía que yo era un animalito. Imagiante el cagazo que me daba cuando me invitaba a la casa y ni te cuento a dormir. Sé que era una mujer buena, pero yo la ubiqué en la de personaje de terror, mi monstruo, yo le tenía mucho miedo, la sentía como una amenaza.

A lo largo del libro uno se va encontrando con varias situaciones delirantes y muy graciosas, más allá que tenga mucho de ciencia ficción, ¿por momentos buscabas hacer reír?
Yo me creo lo que escribo. Me cago de risa, si es de reír y lloro si la cosa se pone difícil. Vivo lo que escribo. Lo leo en voz alta, hago las voces. Siempre digo que la matriz de mi escritura está en los juego de la niñez. Hago lo mismo que hacía cuando jugaba con soldaditos, animalitos y aviones. Cuando me cortaban en medio del juego, me re calentaba, hasta lloraba. Te confieso que hoy, en medio de la escritura, si alguien me saca del transe feliz de estar metido en la historia, me pasa lo mismo.

El prólogo lo hizo el escritor Carlos Salem, ¿qué importancia tuvo en la publicación del libro?
Carlos Salem conoce novelas mías (manuscritos). Siempre creyó en que 2022-la Guerra del Gallo iba a ser la primera de las novelas que me publicarían. Cuando la editorial Talentura (España) me contacta, le envío tres propuestas de novelas y ellos optaron por ésta. Además, el editor (Mariano Vega) decidió no españolizarla. Carlos  (un argeñol en Madrid) le echó a la novela una mirada muy valiosa. Carlos es un escritor talentoso, en Europa le está yendo muy bien y es por su obra (y su persona). Que se haya sentado conmigo para darle una revisión final a la novela fue una experiencia que le agradeceré eternamente.

¿Con qué se va a encontrar la gente que lea “2022 – La guerra del gallo”?
Con una historia con mucho ritmo, que lo hará reír y hacer piantar algún lagrimón.
Ojalá que también le permita al lector un proceso reflexivo sobre lo inhumano de la guerra y el interés para saber qué pasó en Malvinas, y como estamos tratando (el Estado y cada uno de nosotros) a los ex-combatientes (de las islas y del continente) que fueron a dar la vida. Y, también, pensar en las formas de colonización que hoy (y en el futuro inmediato) nos tienen en la mira: los medios audiovisuales y el consumo masivo.

¿Cómo te está yendo en España y cuándo se lanzará en Argentina?
En España se lanzó en diciembre del 2011. Acompañé el lanzamiento y las primeras reseñas fueron muy buenas. También es fuerte lo que sucede con el lector, el que se toma unos minutos para contarte qué le pasó o disparó leer la novela. En Argentina se lanza sobre el 23 de abril. Ni bien el distribuidor local (Malpascal) reciba los libros, confirmamos todo. Prefiero mantener el misterio, pero tenemos planeado una presentación muy interesante.


¿En qué estás trabajando actualmente?
Estoy trabajando en una novela policial. Es la historia de dos funcionarios (inspectores) de la AFIP que están a poco de jubilarse (los van a jubilar por adelantado). Se van a replantear la vida en un momento en que la vida muestra todos los signos del final. No faltará el delirio, los toques fantásticos y los guiños a la ciencia ficción.

¿Qué objetivos te planteas como escritor?
Escribir, leer y vivir mucho. La fórmula que me enseñó (y enseña) mi maestro Alberto Laiseca.
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domingo, 4 de marzo de 2012

Gabriela Urrutibehety: “Sólo la ficción podía dar cuenta de una verdad que lo informativo jamás iba poder alcanzar



Mientras trabajaba cubriendo un juicio para el diario La Capital de Mar del Plata, la periodista Gabriela Urrutibehety percibió que la historia que estaba investigando merecía ser desarrollada en una historia ficcionada y así nació su libro “La banda de los seguros”. En la publicación se narra el accionar de una banda de delincuentes que elegían a personas humildes, les daban un seguro de vida para luego matarlas y así poder cobrar esos seguros. La escritora, que actualmente trabaja en el sitio Entre líneas, habló con Entre vidas acerca de la historia real que en el año 2003 condenaron a cuatro hombres y una mujer en el juzgado de los Tribunales de Dolores.  

¿Qué te llamó la atención de la historia para decidirte a escribir el libro de “La banda de los seguros”?

Me tocó cubrir el caso como periodista, por lo que puede decirse que la novela tuvo una primera escritura en las notas que envié al diario La Capital de Mar del Plata. Pero durante el juicio –que fue largo, con muchos testigos- iba sintiendo que el género periodístico le estaba quedando chico a esa historia, que no podía dar cuenta de las voces, las respiraciones, los silencios que se iban convirtiendo, a medida que desfilaban los testigos ante los jueces, en lo sustancial. Entonces, vi que sólo la ficción podía dar cuenta de una verdad que lo informativo jamás iba poder alcanzar. Esto implica, en principio, un concepto de ficción que no tiene nada que ver con la idea cotidiana de “mentira”. La ficción es un modo de organización del discurso que, a veces, el periodismo no admite. De todos modos, es cierto que las fronteras entre los géneros son difusas. En este caso, me pareció que había una historia potente y una serie de cuestiones que me interesaba abordar: el papel de las mujeres, la atracción del dinero y, en última instancia, la cuestión de la verdad, de poder probar y demostrar la verdad.

Para los que no conocen el caso, ¿qué podrías contar de lo que hacía la banda?
Se trata de un grupo que tomaba documentos de personas, generalmente muy humildes, y a partir de allí armaban sociedades, pedían créditos y tomaban seguros de vida. Luego, terminaban matándolos para cobrar los seguros. También asesinaron a otras personas a las que ellos les debían dinero.

¿Cómo fue tu experiencia durante el juicio?
Fue un juicio muy largo en un espacio muy reducido. Es decir que, durante un buen tiempo convivimos codo a codo acusados, abogados, periodistas, familiares, guardias. Por otra parte, en ese espacio pequeño, aparecían por una puerta lateral, los testigos que, a veces durante horas, hablaban y contaban cosas terribles. Pero de ellos sólo podíamos ver las espaldas, porque deben hablar de frente al juez. Es decir, que uno tenía una voz, un relato y solo podía ver una espalda. Es una inversión muy fuerte de la situación “normal” de diálogo y eso dispara muchas cosas,

La novela fue escrita dos veces, ¿por qué motivo?
A esta altura creo que mucho más que dos. Tuvo una primera redacción, que fue el relato periodístico. Luego, un borrador novelístico, que no me satisfacía. Por eso, pensé que lo mejor era consultar al público. Entonces decidí ir publicándola en un blog, que fue realmente un éxito: todos los martes colgaba una entrega, como en los viejos folletines del siglo XIX, y recibía los comentarios de los lectores. Había sugerencias, discusiones entre los mismos lectores, opiniones. Una vez terminada la publicación en el blog, la bajé y la reescribí otra vez y así llegó al papel.

¿Por qué el subtítulo de la novela es “Discreta geografía criminal”?
Porque una de las cosas que creo fue una clave del “éxito” de esta banda que actuó por lo menos seis o siete años impunemente, fue la de moverse en una zona de bajo perfil: pequeños pueblos de la provincia de Buenos Aires, alrededor de Mar del Plata. La geografía, entonces, es clave para el accionar de esta gente.

¿Cómo manejaste el desafío de escribir un libro en el que se sabe el final de antemano?
Es todo un problema. Tenía presente Crónica de una muerte anunciada, donde García Márquez plantea esa cuestión (y la resuelve magistralmente, claro). Había que partir de un hecho e ir para atrás, desenvolviendo –en sentido literal- la intriga desde lo que se ocultaba en el hecho central. Algo que el discurso periodístico hace todo el tiempo, cuando plantea el viejo esquema de las wh-.


¿Tuviste alguna opinión de parte de la gente implicada en el caso?
 Sí, conversé con uno de ellos. Fue ambivalente: estaba orgulloso por ser protagonista de una novela, decía que había más para contar pero a la vez estaba preocupado porque su familia se había sentido afectada por la publicación de la novela.

¿Cómo te llega la propuesta para incorporarte al sitio “Entre líneas”?
Mario Caruso, el director, conocía algunos de mis trabajos y me convocó para hacer esta tarea que es realmente un desafío muy grande.

Al estar viviendo en Dolores, ¿con qué dificultades te encontrás para desarrollar tu carrera?
De alguna manera, lo mío también es un “discreta geografía”. Las dificultades son las de todo aquel que está alejado de donde se cocina el bacalao. Es difícil llegar a la prensa nacional,  a los centros de difusión, a la academia, esto es, a las instituciones desde donde se decide, muchas veces, qué vale la pena leer. Sin embargo, la aparición de la web ha modificado mucho este panorama, porque ha generado caminos alternativos y posibilidades que diez años atrás eran impensables. Es mi apuesta: trabajar desde acá, estando acá.

¿Estás escribiendo un nuevo libro?
Hay un viejo proyecto que va y viene desde hace muchos años: una especie de relato fantástico, que como toda ficción del futuro, pretende hablar del presente. Provisoriamente se está llamando Cazadores y recolectores.

¿Podrías adelantar  algo al respecto?
Se trata de un grupo de individuos que son desplazados violentamente de una gran ciudad, y deben recorrer el camino inverso de la civilización.

Actualmente están surgiendo una gran cantidad de libros de crónicas, ¿es un género que te interesa?
La crónica es un género importantísimo en nuestra tradición literaria. Basta pensar en Martí, en Darío en Sarmiento, por mirar bien lejos. O en Lemebel, aquí nomás. Es un género desconsiderado durante mucho tiempo, frente a otros más prestigiosos. Pero es maravilloso, porque te obliga a aguzar la mirada sobre lo que te rodea e, incluso, sobre lo que pasa rápidamente y ya no está. Durante la década del 90 escribí en el diario una serie de crónicas que se llamó “Realidad Virtual”. Ahora, estoy escribiendo una serie que he llamado Diario de Lector, que es una apuesta a la lectura: desde un personaje ficcional voy “cronicando” mis propias lecturas. Y con ellas he reactivado el blog www.gabrielaurruti.blogspot.com, que se sigue llamando SEGURO (una novela en construcción) porque no sé a dónde va a ir a parar.

Por último, ¿proyectos y objetivos tenés para el año?
Terminar Cazadores y recolectores (lo digo todos los años) y adelantar la redacción de una novela policial que está en período de cuaderno de apuntes. Además, hay dos novelas más en los cajones y un libro de cuentos que espero poder publicar.
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jueves, 23 de febrero de 2012

Sorteo de la novela "Modus operandi"



“Entre vidas” va a estar sorteando un ejemplar de la novela “Modus operandi” del escritor Gastón Intelisano.

Las condiciones a cumplir son las siguientes:

-    Ser seguidor del blog “Entre vidas” (ir al blog http://entrevidasmm.blogspot.com, acceder con gmail y agregarse como seguidor).
-    Ser seguidor del FanPage de "Modus operandi, la novela" en facebook.
-    Enviar un mail a la dirección entrevidasmm@gmail.com indicando en el asunto "Quiero el libro de Gastón Intelisano" y en el cuerpo del mail: nombre y apellido, edad y cómo se enteraron del sorteo.

La inscripción finaliza el día 3 de marzo de 2012 a las 15 hs y el ganador se sabrá el día 4 de marzo de 2012.


El ganador retirará el libro por la zona de Capital Federal, sin excepción.

Se agradece la difusión.
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