jueves, 21 de julio de 2016

Diego Bojanich: “La idea de la novela era que no te deje respirar”




El escritor Diego Bojanich publicó la novela Cachetada a través de la Editorial Engranajes de la Cultura. En ella, el autor aborda el tema de la violencia de género pero desde la mirada del golpeador. Hablamos acerca de su debut en el ambiente literario y de las repercusiones que trajo dicha historia.


¿Tenés algún ritual en el momento previo a ponerte a escribir?
Por lo general intento hacerme de un espacio en donde pueda escuchar música. Para esta novela en particular tenía un set de canciones que removían algo en el pecho y me ponían en sintonía con la voz del personaje o el mensaje que quería transmitir.

¿Cuál fue la imagen disparadora de tu novela Cachetada?
Ni una menos. La marcha fue una manifestación social enorme. Me parece tremendo que un reclamo como el que se llevaba adelante fuera ignorado por la sociedad en su conjunto durante tanto tiempo. Una marcha que hace cincuenta, veinte o diez años hubiera sido imposible.

¿Por qué decidiste escribir la novela desde el punto de vista de un golpeador?
Lo primero que pensé cuando vi la marcha por televisión fue en que el golpeador no debía estar enterado de que se estaba llevando a cabo. Que probablemente la mujer de ese personaje estuviera siendo golpeada en ese instante. Esa imagen fue el primer párrafo y de ahí en más se empezó a armar todo.

¿Con qué obstáculos te encontraste al escribir la historia?
Por suerte con ninguno. La historia salió desde las tripas y creo que la clave fue no tener ni hacer planes al respecto. Personalmente me saqué todos los prejuicios de lado y dije lo que tenía ganas de decir, algo fundamental a la hora de escribir.

La novela la trabajaste en el taller literario de Luis Mey, ¿cómo fue esa experiencia? ¿Qué sugerencias consideras que fueron fundamentales para desarrollar la historia?
El taller con Luis Mey fue genial. En mi caso, por la distancia, virtual. Pero siempre estuvo muy presente con respuestas precisas y claras. Todas las semanas le enviaba texto y a los dos días tenía su devolución. Lo fundamental es que me ordenó y me dio conducta para escribir todos los días.

¿Cómo se dio la posibilidad de publicar la novela?
La noche que terminé la novela se la mandé por mail a Luis Mey y cuando me levanté a la mañana tenía un comentario en Facebook donde la recomendaba a unos editores. Después de eso se contactaron tres editoriales. Una de ellas con quien publiqué, Engranajes de la Cultura.

¿Cómo surgió la decisión de escribir capítulos cortos?
La idea de la novela era que no te deje respirar. Que sean piñas a estómago y te saquen el aire. Eso solo podía funcionar con capítulos cortos. Además una vez que encontré la voz del personaje no había manera de que fuera de otra forma.

¿Tuviste algún punto de referencia para crear al protagonista de Cachetada?
Ninguno, pero con las noticias de todos los días alcanzan y sobran para imaginar cómo puede ser una persona así.

¿Está en tus planes escribir una segunda novela pero desde la mirada de la víctima?
La idea está. El tema es ver cuál de todas las víctimas. Porque la violencia que ejerce el protagonista es hacia todo su entorno.

¿Qué repercusiones tuviste al escribir una historia acerca de la violencia de género?
Muchas. Desde mujeres que me cuentan que no pueden seguir leyendo porque se atragantan en llanto hasta otros que se desalentaron cuando les conté que no era autobiográfico.

¿Qué objetivos tenes dentro del ambiente literario?
Escribir y ser leído. Lo primero lo hago todos los días. Lo segundo lo voy consiguiendo de a poco.

¿En qué proyecto estás trabajando actualmente?
Estoy trabajando con varios proyectos a la vez. Soy de aburrirme rápido así que me sirve para mantenerme activo. Mis intereses están en los bajos mundos. Cuando se levanta un edificio yo siempre me fijo a quién le tapa el sol. Hacia ahí miro yo. Esas son mis historias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada